domingo, 12 de xuño de 2016

ENTREVISTAS A MULLERES QUE AMAN CORUÑA



ENTREVISTA A DONA MARGARIDA CARRÉ VEGA (PALABRAS-LIMIAR E ENTREVISTA FEITA POR ANTONIO ROCA CAPDEVILA, ALUMNO DE 1º DE BACHARELATO).



Margarida Carré Vega aínda vive no barrio de Eirís onde se criou, non na casa do seu avó (onde agora vive o seu irmán), pero non moito máis lonxe. Leva con orgullo o apelido Carré, cheo de importancia nas nosas letras e no noso papel coma pobo; pero o que máis a enche de orgullo é o seu avó, Uxío Carré Alvarellos, non o escritor, que tamén, senón a persoa, o “avó” que ela coñeceu e que marcou a súa nenez. Un home liberal, singular e moderno, amigo dos seus amigos, non só os intelectuais senón tamén os vecinos -coma o meu propio bisavó- que tiñan sempre abertas as portas da súa casa.
Esta charla máis que entrevista é o reflexo do home, a parte máis íntima do escritor que sempre queda oculta, vista polos ollos da súa neta.

 (Foto dos libros que dona Margarida Carré lle emprestou ao noso alumno)
 
Antonio Roca: - Por que cerrou a Librería Regional?

-De eso sí que no tengo ni idea, lo que pasa es que los hijos,  cada uno se fue por su lado. Mi bisabuelo tuvo 11 hijos, yo conocí  a mi tío-abuelo Gonzalo, que fue uno de los primeros atletas de aquí, a mi tío-abuelo Luis que también escribía, mi tío-abuelo Leandro y mi abuelo Eugenio, todos estuvieron en la Academia con su padre. ¿Por qué cerró la librería? Me imagino que porque cada uno siguió su camino; mi abuelo daba clases en la Escuela de Comercio y después se fue a la Compañía de Tranvías de jefe de personal; el tío Leandro no sé en qué trabajaba y el tío Luis trabajaba en Fenosa, o sea, todos se fueron colocando por su cuenta y los tres escribían. Yo tengo toda la biblioteca que dejó mi abuelo que era Uxío Carré Alvarellos; mi padre sí se sabía los porqués y los detalles y la verdad es que sí nos contó toda la historia de mi abuelo pero como siempre pasa, no le prestas atención hasta que… Si esto te hubiera surgido hace un año él te podía haber contado un montón de cosas porque sabía mucho sobre ellos.


-Qué pensaches ao celebrarse este qano os cen anos das Irmandades da Fala? Pensas que o teu bisavó e o teu avó están suficientemente valorados?
-Se habla mucho más de mi tío-abuelo Leandro porque a mi abuelo no le gustaba figurar, supongo que si los de la familia nos hubiéramos movido les hubiesen dedicado un Día de las Letras Galegas…  A mi abuelo no le gustaban los homenajes, por eso nunca nos movimos en ese sentido, el estuvo en la Academia muy poco tiempo. Éditaba aquí y en Argentina, ediciones Margarida; Luis y Leandro sí editaban aquí. Si nunca leíste nada de él yo te lo puedo dejar, por ejemplo “Escolma de poesía”, que además tiene una dedicatoria, no es que me lo haya dedicado a mí, le escribió una dedicatoria para mí. A mi hermano sí le escribió un cuento porque él se lo pidió pero no fue un cuento original, era de los tradicionales. Escribía mucho, no solo libros, muchas cartas, en los álbumes de fotos, la Biblia familiar, en cualquier sitio él aprovechaba para escribir con una letra redondilla preciosa. De quien te puedo contar más cosas es de mi abuelo, que es con quien yo conviví.

(Na obra poética de Uxío Carré son frecuentes as referencias á microtoponimia coruñesa)

-Uxío Carré Alvarellos, pensas que a súa forma de ver a vida cambiou moito tras o 36, coa norte do seu fillo e a súa dona?
-Pienso que sí. Vivían en San Roque; mi abuelo tuvo tres hijos: Eugenio, al que mataron en la guerra, fusilado al parecer por la Guardia Civil en Elviña, anduvo escapado por el monte, tenía 21 años y tres carreras. Lo mataron por ser comunista, según dijeron, y cuando mataron a mi tío, mi abuela… al poco tiempo falleció ella. A mí tía Milocha y a mi padre que era el pequeño les partió la vida, ella no pudo acabar la carrera y a mi padre lo mandaron a Sarria para evitar… Mi abuelo estuvo en la cárcel, de hecho los tres hermanos lo estuvieron; mi tío-abuelo Luis en el Castillo de San Antón, iba mi tía Milocha a llevarle comida y mi tío-abuelo Leandro también pasó un tiempo en la cárcel y a su hijo también lo mataron y no llegó a saber dónde está, aún no se sabe y todo por ideas, por ser de izquierdas. También se decía que la familia Carré era masónica pero la verdad, mi abuelo jamás habló de ese tema y mi padre tampoco habló nunca de eso.


Cuando murió se vendió en San Roque y mi abuelo compró el terreno de Eirís y después hizo la casa y se fueron a vivir para ella en el año 45, cuando se casó mi padre. Mi abuelo y mi tía que estaba soltera vivían en el primero y mis padres en el bajo.


-Renunciou á ideoloxía pola familia?
-Tenía sus ideas pero nunca se impuxo, por exemplo non cría en Deus, o meu pai tampouco pero nunca nos prohibiu crer; cando murió él no quería cura, entonces fue mi  padre a hablar con D. Antonio Noche y lo entendió, otro podía haber dicho que no lo enterraba o cualquier cosa y no puso problemas, lo recuerdo en el entierro detrás, en silencio. Se portó muy bien. Los sábados y domingos por la tarde en su casa se reunían muchos galleguistas, yo me sentaba en las escaleras a oírlos, todo en gallego, nosotros no lo podíamos hablar porque estaba prohibido, de hecho yo no sé hablar gallego por ese motivo, ellos lo hablaban y tomaban el té, le gustaba tomar té, prepararlo, colarlo… y hablaban de política. Siempre había mucha gente que venía de fuera, de Argentina… y sobre todo en San Juan, que no se podía celebrar; en mi casa se celebraba, se reunía mucha gente, se ponían fiúnchos en la puerta, el ramo en agua, y venía el baile gallego. Tiene obra en gallego y en castellano y hay cosas sin publicar.

 (Distintas dedicatorias da man de Uxío Carré, onde se reflicte ben o cariño do avó pola neta)

- De todo o que escribiu cal pensas que era o seu xénero preferido?
-Imagino que la poesía pero creo que realmente lo que le gustaba era escribir, hay muchas cartas, no solo a mi abuela, también a Cunqueiro, a mucha gente que estaba fuera. Hay muchas cosas que se podrían publicar y él dejó una carta diciendo que todo eso pasase de padres a hjoe y si algún día hiciese falta para comer se publicase, por necesidad. De hecho el documento de los derechos de autor está en casa de mi padre.
-Influíu moito o teu avó na túa vida?
-Mucho. Para mí mi abuelo era todo, yo me crié con él, mi madre se celaba porque yo subía y estaba siempre con ellos; era una persona encantadora, abierta, se podía hablar con él de todos los temas, mis amigas venían a mi casa y le preguntaban (tanto a él como a mi padre) cosas que en su casa no podía preguntar, él siempre contestaba y si pensaba que no era el momento te decía que tuvieses paciencia que más adelante te lo explicaba y lo hacía. En mi casa nunca te imponían nada, hasta los agujeros de los pendientes, mi abuelo decía que era una esclavitud para las mujeres y sin embargo cuando yo quise hacerlos el que me acompañó fue él. Quiso que estudiase declamación porque quería que yo recitase sus versos y cuando me llevó al conservatorio yo tenía que tener voz de mujer y resultó que tenía voz de niña; entonces me matriculó en violín, él me acompañaba tres veces a la semana a clase.
Me ayudaba en los deberes, si yo fui buena estudiante fue mérito de él y de mi tía Milocha, me ayudaban con el francés… Mi abuelo sabía ruso, francés… Eran muy inteligentes, mi tía también aunque por la guerra no pudo acabar la carrera; cuando en la escuela que había en Eirís faltaba el maestro la avisaban a ella. Daban clase a adultos y mi tía preparaba a muchas chicas para entrar a trabajar en la fábrica de tabacos; incluso enseñó a leer a una niña que tenía síndrome de Down, ahora es distinto pero en aquel momento era impensable y ella se comprometió y lo consiguió. A mi abuelo le querían mucho, sobre todo los niños porque nos llevaba a la playa a bañarnos a un montón, en una ocasión ya cuando tendría sobre ochenta años se metió en el agua y algo le pasó que salió desorientado pero aun así fue capaz de traernos de vuelta a todos.
Ya te dije que él no creía y sin embargo cuando fue la quema de las iglesias é fue a ayudar a salvar las imágines.
Aún hoy hago cosas porque las hacía de pequeña con él, como ir al cementerio; mi abuelo iba una vez por semana y yo lo acompañaba; cuando él falleció mi tía seguía yendo y yo sigo yendo no una vez a la semana pero sí una vez al mes. Fue una gran persona con unos ideales que nunca impuso y muchos amigos como Isaac Díaz Pardo por ejemplo que le hizo un retrato (uno de los monjes que pintó José Luis Rodríguez en Samos tiene la cara de mi abuelo). Tenía una muy buena biblioteca con muchos libros que le traían de fuera y siempre decía que nunca es tarde para aprender, eso influyó en que yo empezase en la Universidad ahora. Solo en una ocasión cuando era niña un profesor me dijo que era  punto rojo por mi apellido, después yo estudié con beca y no tuve nunca problemas que otros sí tuvieron.
-Nunca pensaches en escribir? Que libro estás a ler? Cal foi o que máis che gustou?
-No, los escritores fueron ellos, mi abuelo, mis tíos y mi bisabuelo: ellos escribieron mucho. Estoy leyendo un libro de Alice Munro y la verdad, no me está gustando; me gustó mucho Las preguntas de la vida de Sabater y La reina del sur de Reverte, pese a qun no me suele gustar mucho lo que escribe; y fui incapaz de leer El Quijote, aunque lo intenté.

xoves, 9 de xuño de 2016

Claudia González Caparrós: Si la carne es hierba (Sully Morland)




CARTA A SULLY MORLAND


Moi estimada Sully: vin lendo no bus Si la carne es hierba (Sully Morland), desde a librería Berbiriana até a casa e foi moi pracenteira esa lectura, pasando a ollada desde os teus versos ás rúas e paseantes da cidade, en soidade. Unha dobre viaxe, unha viaxe multiplicada.

Desde o inicio déixeime levar pola claridade e fondura dos teus poemas e fun un partícipe máis dese “diálogo interior” que se desenvolve ao longo de todo o poemario, como un río claro e mesmo turbulento en certos treitos, mais sempre sen chegar ao rebordamento, á incontinencia e o estéril testimonialismo, tan pouco pudoroso en tantos autores. Agradoume moito esa contención, ese verso claro, ese aire que fai tan transparente o libro e o pensamento. Esa antítese entre a quietude e o fluír, esa loita pola permanencia perante a degradación, o anceio de procura de áncoras contra o tempo e de construirnos, o romper con tantos cárceres do corpo e das palabras. O desexo de escisión e de elevación, de renacemento e vivir  pleno, como o dunha crisálida que quere nacer bolboreta, ou serpe que non dá mudado de pel e desespera caladamente no silenzo da súa insoportable levidade, da súa fraxilidade. Todo ese anceio vaise desenvolvendo como unha espiral. É un pensamento envolvente, circular ao tempo que ascendente, no que sen chegarmos a ver a luz, ese corpo convertido definitivamente en mariposa, en pel nova de serpe, sí que nos conduce cara ao azul. Todo o poemario, un espazo de ascese e revelación. Como unha danza de derviche.
 

Cando abro as follas do libro, en calquera momento do día, sempre admiro a túa palabra núa, o seu brillo, e todo o pouso poético que te vai impregnando, sen caer nunca na imitación nin na vacuidade. En definitiva, admírame a túa madurez. O teu sentir lúcido e mesmo doloroso ou ben sosegado, pero sempre elevado.
 

Agardo que axiña dea de novo en voar esa mariposa que levas dentro e que poidamos contemplar as súas cores, a súa fraxilidade e a súa fortaleza. Tanta delicadeza.
 

Recordos e parabéns para Claudia. X.P.M


Claudia González Caparrós (A Coruña, 1993) foi alumna do instituto e colaboradora da revista Alén da Chuvia desde un principio. Ten gañado en distintas edicións diversos premios no certame literario Rita Suárez Amado e actualmente está graduada en Estudos Literarios pola Universidade de Barcelona. Despois de ter realizado un curso de Eramus en París, reside actualmente en Madrid. No ano 2015 recibiu un importantísimo galardon: un accésit no Premio de Poesía Xoven Pablo García Baena, un certame de ámbito nacional. Agora aparece publicado o seu primeiro libro: Si el cuerpo es hierba (Sully Morland), que recolle o poemario premiado. Parabéns!

(Textos de Xosé P. Mondelo, edición de Mario S. García)

domingo, 5 de xuño de 2016

A CORUÑA



CORUÑA


Móllate!

(Na aula: os nosos alumnos de 4º debatendo ideas)
 

Achégase a data do 23 de xuño coa noite que chaman meiga. Ou máxica. Cos ritos para escorrentar meigallos e co lume simbólico. Algún día purificador: hoxe contaminamos máis que purificamos. Cando eu era nena (xa vos dixen que nacín na rúa Joaquín Galiacho pero crieime nos Castros) todo o mundo dicía las lumeradas de San Juan (non era o único galeguismo léxico que se integraba alegremente no castelán coruñés urbano: recordo especialmente os solagos na praia de Lazareto, oye, que te meto un solago, eh!, que tempos aqueles en que iamos nadando en competición ás mexilloneiras, botábanse de cabeza os rapaces desde o Puntal, e meu pai volvía algún domingo de pescar fanecas cos amigos, todo alí mesmo, en Oza...) e montábanse por barriadas, as lumaradas, digo. A celebración multitudinaria en Riazor ten, de todos os xeitos, moitos anos de vida... Corenta anos ben, se non máis.



O caso é que hai un certo grao de concienciación cívica arredor do tema. Somos moitos os que pensamos que as celebracións na baía nosa se pasaron de rosca, pasáronse sete parroquias.  Quizais moitos dos que troulean esa noite e botan tanto lixo ao mar non teñan visto os documentais dos últimos tempos sobre os fondos dos mares do planeta convertidos en selvas, xunglas mortais de plásticos. O inicio do caos: unha imaxe dantesca.



O Concello lanza este ano unha campaña –Móllate!-  desde a Concellaría de Medio Ambiente. Participan varios centros públicos. Entre eles o noso. Hoxe venres 3 de xuño reuníanse nunha aula de 4º da ESO e alá estaban varias rapazas do Club de Lectura, rapaces de 4º en xeral, Cristina –a profesora de Bioloxía-, e Paula, Olga, Alba e Óscar, do Festival Mar de Mares. As fotos que vos presento foron feitas mentres pensaban e traballaban a modo de tormenta de ideas para logo seren plasmados, os resultados,  nunha inmensa lona que colgarán de fachada do insti. Promete. Había que axudar, provocar que as ideas fluísen... Ideas e imaxes: Que queredes que fagan? Que queredes que sintan? (os receptores cando volas lean, cando as vexan).  Fomos curioseando: nunha das posibles imaxes, o símbolo básico era un soberbio albatros. 

 (Na presentación da campaña no Concello herculino: alumnos e profesora, Cristina Viqueira, do noso centro)

Noutro pupitre gústanos o expresionismo de Bruno: Vese un home, abre un peixe para cociñalo e comelo e dentro só hai plástico...

Bruno provocou esta reflexión en voz alta con eles: Fixédevos que historia, que cambio: nos relatos antigos que eu amo, dentro do peixe –por exemplo un salmón- aparecen cousas marabillosas, incluso pode agacharse aí un ovo que ten dentro á súa vez o corazón do heroe... E agora dentro dos peixes hai plástico e outras porcalladas varias (como mercurio e outros metais pesados, sobre todo nos máis grandes)... Si que cambiou o conto, e non sempre para ben.

Porque antes , engadín, había moitísimos máis salmóns ca agora, polo menos en Galicia... Nunca oístes falar do salmón de san Rosendo, no río Eume?

 (Riazor preparándose para a noite de san Xoán nun destes anos pasados; as dúas fotos de Riazor están tomadas da Internet)

E vós, coñecedes esa historia que dalgunha forma entronca con outros contos marabillosos ou míticos que circulan pola vella Europa (imos poñer só un exempliño: na lenda –ou ciclo-  do heroe irlandés Cuchulain, Blathnat arríncalle ao seu esposo o rei Curoi o segredo de que a súa alma está oculta nunha mazá no estómago dun salmón que aparece unha vez cada sete anos nun manancial dunha aba de Slieve Mis [tamén chamada a Montaña do dolmen de Amergin, que como algún saberá era o nome do druída que acompañou a Irlanda a Breogán])?

Vóuvolo contar [é fermosa e breve: relembra a historia daquel tirano, Polícrates de Samos, que tiña medo de provocar a envexa dos deuses por ser tan rico e feliz e lanza un anel de ouro ao mar, e paseando outro día polo areal, un golfiño devólvello..., de aí o Complexo de Polícrates que pode ser analizado en Follas Novas, así o fai Marina Mayoral]  e xa vos deixo. Lembremos o principal: atentos en Riazor a non emporcar o mar.

“Desde a central do Eume baixamos ao río e seguimos un vieiro estreito. Chegamos, na compaña do atento Mouriño, ata un manancial que nace na chamada ‘pena ribeira’: aí precisamente foi onde un pescador que chegara do alén da Serra de San Mamede, atraído pola fama dos salmónios do Eume, viría liberar a san Rosendo –daquela abade do Mosteiro de Caaveiro- dunha penitencia voluntaria. A historia, contada por Mouriño ao pé do manancial, é así:

                Corría agosto dun ano do século X sen que en todo o mes se vira o sol. Unha mañá san Rosendo, ao erguerse na alba, mirou o eo da cor do chumbo coma tantos outros días e, sen poderse conter, exclamou: -Deus, que tempo tan malo!

Algúen apuntou que o tempo non era tan malo porque así lles era enviado todos os días do ceo. San Rosendo, entón, deprimido pola súa actitude, decidiu aplicar un cilicio nun brazo como proba de penitencia. Despois de pechar o cilicio, saíu do cenobio, dirixiuse á beira do río e lanzou a chave ao Eume. Prometeu non quitar o castigo mentres non aparecía a chave, mais sen buscala. Un monxe que vira caer a chave entre dous penedos onde el soía pescar, quixo recuperala: mergullouse varias veces pero non a encontrou. Cando o santo voltaba ao mosteiro un sol espléndido iluminaba a paraxe; a comunidade alborozada saía cos apeiros de labranza, disposta ao traballo.

Unha tarde chegaron a Caaveiro dous pescadores pedindo refuxio. San Rosendo aprobou a hospedaxe e aqueles homes ofreceron para a cea varios salmóns que pescaran. Dispuxeron as tixolas, mentres o irmán leigo subiu manteiga dos sotos e acendeu o lume de toxo seco. O prior dirixiu as oracións: co derradeiro amén comezou o reparto dos peixes. Ante a sorpresa dos frades, e máis aínda dos pescantíns, no salmón de san Rosendo ficou ao descuberto a pequena chave do cilicio do santo, quen desta forma se viu liberado da penitencia imposta anos atrás” (resumo noso de “El salmón de San Rosendo”, en Leyendas del Kilovatio Gallego de Ramón García Fontenla, libro publicado en 1973; a tradución ao galego é nosa).




 (Riazor no ano 1902, o Instituto xa cumprira 12 anos)

xoves, 2 de xuño de 2016

José Afonso, Dulce Pontes e Luís Pastor: Achégate a min, Maruxa.

Achégate a Mim Maruxa: Dulce Pontes

Achégate a Min Maruxa: Luís Pastor

Dulce Pontes e Luís Pastor, versionan esta canción tradicional galega que fixo popular o inolvidable cantautor portugués José Afonso, autor de "Grândola, Vila Morena", a canción coa que deu comezo, o 25 de Abril de 1974, a Revolución dos Caraveis no seu país.


O cantautor José Afonso
 (Texto de Xosé P. Mondelo, editado por Mario S. García)

domingo, 29 de maio de 2016

BUSCANDO PALABRAS



LÉXICO MANUELMARIANO. PALABRAS QUE NON FIGURAN NO DdD


Despedímonos do mes de maio e mais de Manuel María (polo de agora: vós sempre podedes ler, por exemplo, os sonetos de As lúcidas lúas de outono, deliciosos). Unha volta máis xoguemos algo coas palabras, que para iso –entre outras boas razóns- fomos nados.



E perto de ti, nunha espuma,/ andiven as ronseiras do regueiro (“Oración perto do meu muíño”, en Muiñeiro de brétemas (MB)) [Fina voz, bonita eufonía; se non erro, temos aquí unha variante da máis común en galego ‘ronsel’; calculo que ambas as dúas hai que emparentalas co vbo. ‘rozar’, un verbo que ten entre as súas acepcións a de ‘pasar tocando lixeiramente’ e tamén entre as máis vellas ‘arar’; quixera chamar a vosa atención sobre o sufixo –el  de Ronsel, non é de noso, non é patrimonial: ou veu da man dos mozárabes ou máis modernamente, dos provenzais, ou dos  francos ou franceses].


Dous abrollos ían coas dezasete letras /do teu nome e máis do meu/enchendo as apreixuras do camiño e do caneiro. [subst. derivado do vbo. ‘apreixar’: énos difícil pillar o sentido exacto do verso: enchendo o espazo estreito/apertado que deixaban camiño e caneiro? Ou enchendo no sentido de completando/complementando esas apertas que se daban camiño e caneiro? Por exemplo… É linguaxe poética, logo o verso espállanse en múltiples feixes de raios de significación ou raios de luz que, coma lóstregos, producen un flash mental, fan nacer en nós unha imaxe de beleza].


Vou rezando decote este prego/ polos xuncos todos, /polo caz de ilusiós/e pola miña alma e pola túa peneiradas [castelanismo pouco usual: caz vale por ‘cauce’ –galego canle-; a evolución é paralela a Saz –na toponimia, Villares del Saz- por sauce].


Son verbas pegureiras (“Oración de brétema”) [nova polisemia de beleza asegurada: verbas que emigran ou camiñan coma os pegureiros ambulantes? Ou verbas humildes como é humilde o pastor ou a pastorciña… Quen sabe].




E das historias tolas/ perfiadas nas penumbras dun regueiro [temos un hiperenxebrismo: o poeta di ‘perfiar’ por ‘perfilar’, voz culta].


O vento loitando co velamio (“O mar”, en Mar Maior).


Vós quixerades ter outras palabras/ e chamar ás pombas irmauíñas (“O agoiro”, en Advento) [na maior parte de Galicia –tanto no país de Deza coma na terra dos meus ancestros maternos-, dise irmao, que parece estar na base dese irmauíñas, inda que non necesariamente; en galego común sería irmanciñas].


¡Non sei que de grave e tristurento/ no corazón dos ríos vai metido! (“Ríos”, en Terra Chá) [o adx. está formado sobre ‘tristura’, voz poética onde as haxa; podemos lembrar a Macías, poeta namorado do XIV: Cativo da miña tristura/ xa todos prenden espanto…].


E baixo un abelanedo / o seu cantar escoitei…! (“Homenaxe ós poetas da Terra Chá”) [outra voz de fortes resonancias medievais: aquelas avelaneiras floridas de Airas Nunes… e nunha pastorela tamén di a moza que sofre porque o amigo casa con outra: e pousarei sob o avelanal; en galego común dicimos abeledo, así que en Manuel María achamos un arcaísmo].



O tempo de Nadal é frío e ventureiro. Noiteboa. ¡Se hai leña no unlleiro/ chegarán os Reises á entrada de Xaneiro! (en “Traballos de todo o ano”, en Terra Chá) [neste libro cántase, entre outros ríos, o Anllo; agora vexamos que nos deixou dito Aníbal Otero no DdD sobre a voz ollar como substantivo: “Sitio para la leña (o ollar da leña), junto al hogar, en la cocina, en Córneas. Esta forma parece confirmar mi opinión, expuesta en el art. VIII, fasc. XXXVI de CEG, respecto a las palabras que J. M. Piel deriva de angularis”.  Ulleiro non figura con ese valor directamente, pero Constantino dáo como sinónimo de ‘ollar =terreo húmido’ e ao buscar ollar, salta a acepción recollida por Aníbal Otero; en conclusión, o unlleiro manuelmariano é o sitio que hai –ou había- na cociña, normalmente nun recanto, por iso pertence á mesma familia ca ángulo, para gardar a leña].


Na agra a luz é lene e apardada (“Sementeira”, Terra Chá) [verba formada sobre o adx. ‘pardo’].


Hai patacas cazonas e mariñas;/grandes, pequenas, mareliñas (“As patacas”, Terra Chá) [eran un tipo de patacas alongadas e non demasiado grandes: agora xa non se usa moito esta voz, pero a xente de certa idade si que a coñece; o noso informante foi o pai do noso amigo Manuel Fernández Ferreiro, natural –o pai- de Lanzós, cerca de Vilalba; canto á familia léxica á que pertence a voz supoñemos que é a de ‘cazo’ = ‘cacho’, ‘cabeza’].


Están todas as carpazas/ co lilailo da súa flor (“Primaveira”, en Terra Chá) [graciosa formación a partir da cor lila das flores das carpazas].

 (Carpazas en flor; foto tomada da Internet)


A ermida é algo alleo/ neste monte raso, carquixeiro (“A ermida”, en Terra Chá) [rico en carqueixas, outra típica planta da montaña, útil polas aplicacións medicinais –podedes ler esa entrada no DdD e o que dela escribe Sarmiento; mirade que tanto carqueixa como carpaza comparten a raíz morfolóxica con carballo, en común está o sema de ‘materia vexetal dura, leñosa’].


Este bigote rexo: / un ben de Deus, /un metemedo/ (…) un paralóstregos,/ un colleondas de luz (“Canción de amor ao meu bigote”, en Terra Chá) [enténdense ben, inda que non veñan no diccionario: relembrade que o poeta, coma o novelista, é creador de palabras, e non é pouco poder].


Señor: /¡Estamos queimados/ e cinlleiros/ como a fonte humilde/ no Agosto! (de Libro de pregos) [palabra que inicialmente me levou á confusión porque pensei na cinza, porque lle cadraba aquí o sema ‘queimado’, quizais polo italiano Cinderella, non sei… pero erraba: a voz é unha mera variante fónica de senlleiros: o complicado, se queredes que vos diga a verdade, é ver como se pasa da idea da soidade á idea de esterilidade… unha vaca cinlleira é a que non dá leite: claro que tampouco é moi difícil, un só non pode dar a vida, para iso necesítase ao outro ou á outra; ora ben: hai que ter sempre presente que a historia dos cambios semánticos, cos seus pasos intermedios, é cousa complexa, suxeita a moito estudo].


E imos vivindo sen escoitarnos/ sen afondar na alma,/ sen saber que pasamos cinlleiros,/ sen ser ninguén (“Poema da nosa autenticidade”, en Mar Maior).


Penso no ceo azul que te embretema ((“Poeta a un cosmonauta”, en Mar Maior) [delicadísimo verbo: embretemar, envolver, cubrir, vestir de brétemas].


Onde o silencio é unha flor/chea de escintileo feiticeiro (de Libro de pregos) [o DdD recolle o vbo. escintilar ‘brillar’].


O río Cabe –tan humilde- vai lodo, triste e feo (“Carta a Luís Pimentel”, en Mar Maior) [como adx., o DdD recolle lodoso; tamén figura no diccionario académico da lingua española; é de supoñer que neste verso lodo’ sexa forma curta e sinónima de lodosa].

Ai, ¡que me escachizo: /que non é un rato,/ que é un chourizo” (“O bolo”, en Os soños na gaiola) [no diccionario académico figura escachizar ‘romper algo’; aquí hai un uso metafórico, aplicado á persoa que se esmendrella ou desfai ou parte de risa].





FRASES FEITAS


Non hai canto tan fermoso:/ fino como un asubío (“O carro”, en Terra Chá).


Sempre sinto estas soidades / presentíndote a trasmao (“Horizontes”).


Estamos enveliñados/ con tanta fondura existencial/ _encardernada en luxo e toda a pesca_ (“Comezo por dicir…”, de Mar Maior).


Hai carpazas por miles de milleiros/ e coróaas a neve a propio intento (“Carpazas”, en Terra Chá).


¡O vello cuco, cucou/ e moito máis cucará!/ ¡O cuco non me capou/ e nunca me capará! (“O cuco”, en Terra Chá)

(Nós temos recollido no noso dicionario do 2008, Dicionario de fraseoloxía galega, dúas frases sinónimas, Botarlle o cuco as alforxas e Capar o cuco  a unha persoa, sinónimas no sentido correspondende a ‘sentir moito sono’; parece estar focalizada a orixe desta frase curiosa, baseada nunha especie de interdición forte/superstición relativa á ave, nas terras luguesas –documéntase por exemplo, na obra de tres autores nados no vello convento lucense: Manuel María, Xabier P. Docampo e Xosé Miranda-. A verdade é que o folclore do cuco dá para unha páxina ou dúas enteiriñas, pero centrándonos nesta frase en concreto: pensamos primeiro se non sería unha prohibición ameazadora-orde de obrigado cumprimento, “hai que almorzar cedo: non se pode saír da casa sen almorzar, en caso contrario o cuco vaite capar”, xurdida na linguaxe educativa das nais ou dos pais para cos fillos, pero logo vimos noutro lugar [en ”Encantos, demos e cucos. Folclore e cultura popular na tradición oral de Beche, A pontenova”, de Miguel A. Abraira Pérez] que as consecuencias de pillar o cuco un ser humano en xexún podían ser tan graves coma a morte. De onde máis ben parece deducirse unha orixe ancestral –na noite dos agoiros coas aves- para esta especie de maldición ou praga cuqueira.

“Atravesaron varios regatos, comendo pan e liscos de touciño, non fose ser que os capase o cuco.Denantes de se meter na chousa, ás beiras dun outeiro, ó pé da fonte, ollaron como o sol, a cachón, entraba no val pola Portela”, en Xosé Miranda, Infancia e desventura de Lino Carrán.

“En paralelo co recreo venme o acordo do camiño da escola e del un día do mes de abril no que, tendo saído da casa ao escuso de miña mai sen comer o almorzo, ao pasarmos a Manola e mais eu por enfronte da casa da Francisca,ao pé dun ribazo no alto de cal había  unha  árbore cativeira,  non  lembro  cal, cantou  o  cuco  e  a  muller  desde  a  porta berroume: «Paquiño, comiches o almorzo?», Interpretou atinadamente o meu silencio culpábel e asegundou: «Ai, pois acaba de te capar o cuco»” (Xabier P. Docampo, no TILG)).



Hei de ir a Castro a Abadín e de Begonte a Cospeito / para ver como os labregos teñen que partir o peito (“Cantiga para andar pola Terra Chá”, en Terra Chá).


Cuberta de folerpas brancas como o leite (“Alba descoñecida”).


Cecais que os piñeiros sexan / os meus irmáns máis sinxelos (“Sen dúbida son poeta”, de Morrendo a cada intre, MO).


Ti es unha momia/que vives a cen légoas desta vida (“Manuel María aos 45 anos”, MO).


Se eu tivera un pulmón de aceiro/ podería respirar estrelas fachendosas/ que xogarían ao feito nas miñas entrañas. (“Poema persoal”, MO) [Para o noso saber, é moito máis común a frase a feito/a eito, a variante do noso poeta é atípica].


Onde o silencio é fondo e se oi o Miño / ir co seu paso de boi cara os encoros / que deteñen a súa forza poderosa (Terra Chá, “Canto á Terra Chá”) [Frase que non precisa explicación pero si queremos acompañala da saudade do que xa non se ve, aqueles bois que tiraban do carro do país… Meu pai, coruñés, aínda lembraba cando miraba pola fiestra do colexio Dequidt –situado a partir de 1900 no chamado daquela Camiño Novo, hoxe rúa de Juan Flórez- como cargaban boa pedra branca da canteira de santa Margarida os carros tirados dos bois marelos e a transportaban ao Muro, ao peirao para embarcala sabe Deus a onde; o paso de boi é un paso lento].

 ("O carro de argazo", de Serafín Avendaño; foto tomada da Internet)


Potentes carballos centenarios/ Que loitades co vento brazo a brazo.


Non deas nunca ó olvido/ idioma, patria e canción (“Soneto ó carballo…”, en Terra Chá).